Descubre el proceso

Detrás de cada pieza Wild Hide no existe una cadena de producción. Existe un banco de trabajo, herramientas, tiempo y la convicción de que las cosas bien hechas no admiten atajos.

Todo comienza mucho antes del primer corte. Cada pulsera nace de una idea que evoluciona a través de bocetos, pruebas y ajustes hasta alcanzar el equilibrio entre funcionalidad, comodidad y belleza.

Seleccionamos personalmente cada cuero por su textura, firmeza y carácter. No buscamos materiales perfectos, sino materiales auténticos, capaces de envejecer con dignidad y contar su propia historia con el paso del tiempo.

Cada componente se corta, prepara y ensambla completamente a mano.

Las placas se mecanizan y reciben varias capas de protección para preservar su belleza sin impedir que desarrollen el carácter natural del latón.

Las costuras se realizan una a una con hilo japonés MTB de alta calidad. Cada puntada exige precisión, paciencia y experiencia, porque una pieza destinada a durar décadas merece el mismo nivel de atención en cada detalle.

Después llegan el lijado, el acabado de los cantos, la revisión final y el montaje del hardware Buckleguy, seleccionado por su resistencia y su calidad excepcional.

Solo cuando cada elemento cumple nuestros estándares consideramos que una pieza está preparada para llevar el nombre de Wild Hide.

Porque para nosotros el lujo no consiste en fabricar más.Consiste en fabricar mejor.